¡Rodrigo Rodríguez!

Rodrigo Rodríguez, es un músico de origen argentino pero que reside en la comarca de A Paradanta y al que tuve el inmenso placer de entrevistar hace unos años. Ahora aprovechamos que ha publicado un nuevo vídeo —que además ha grabado en su reciente visita a Japón— para recordar su música y su obra.

Rodrigo Rodríguez
Shakuhachi: The Zen Flute (The Distant Call of the Deer)
Kohachiro Miyata & Rodrigo Rodriguez
http://www.rodrigo-rodriguez.info/

Desde Japón nos llega un nuevo single inusual del músico Rodrigo Rodríguez con su maestro de shakuhachi Kohachiro Miyata, la obra para duo de la flauta Nipona protagonizan los sonidos encantadores y melancólicos de la berrea del ciervo cada otoño.

La flautas del maestro Kohachiro Miyata y Rodrigo Rodríguez emulan onomatopeyas musicales sonidos quebrantadores la escena en los bosques del Japón.

Por primera y única vez se escuchan a maestro y alumno en duo, interpretando esta obra del siglo XVIII, que fue arreglada en 1974 por Kohachiro Miyata junto con otras de las obras (Tsuru no Sugomori - En el Nido de la Grulla) más notables de la música culta Japonesa.

Ambas de estas obras fueron exitosamente tocadas por Ensemble of Nipponia en los 70s en teatros como Carnegie Hall de Nueva York.

Esta es una de las piezas más famosas de la escuela Mu-Ryu Honkyoku. Además, el Ministerio de Educación de Japón decidió utilizar esta pieza en sus libros de texto musicales.

«The Distant Call of the Deer» describe una escena en el otoño profundo Nipón cuando la Berrea del ciervo macho llama a las hembras. Y este tipo de escena descriptiva se ha utilizado en material poético desde la época de "Kokin Washu" (una antología de poesía antigua).

"Shika No Tohne" o «The Distant Call of the Deer» se puede tocar como una pieza solista, pero sin embargo el maestro Kohachiro Miyata arreglo en el año 1974 esta obra en un original duo con matices modernos del siglo XX. Esta pieza se puede dividir en cinco partes. Después de la frase introductoria de toda la pieza, la primera parte es la que se juega con la técnica especial "Mura-Iki" con el aumento de la octava.

La segunda parte incluye la primera parte, además, se desarrollan cuatro melodías individualmente características. Emocionalmente, la segunda parte es el clímax de toda la pieza.

En la tercera sección, se logra el alto sentimiento anterior y luego cada frase se intensifica. Entonces, para nuestra sorpresa, la primera melodía reaparece abruptamente.

En la parte cuatro, la melodía procede con calma y la quinta parte es breve, concluyendo toda la pieza. En esta parte final, es como si, en lugar de ver ciervos, se cambia el enfoque al paisaje en las montañas donde las hojas de los árboles se han vuelto rojas y amarillas. Esto se siente porque el final de «Shika No Toneh» es muy tranquilo.

Se dice que la pieza originalmente fue aprendida por Kurosawa Kinko (1710-1771), fundador de la escuela Kinko, de un sacerdote komuso llamado Ikkeishi.