Jardinería

Sequoia

Tengo un buen amigo, y mejor persona, que es arqueólogo. Un día hablando de sus trabajos me dijo que había encontrado una cosa a la que le tenía un cariño especial, me llevó a un despacho y sacó de un cajón una flecha, fíjate dijo, tiene doblada la punta y se debe a que chocó contra la coraza de un enemigo. Me quedé viendo tan maravillosa pieza y, como lo de tener la lengua quieta es una virtud que no poseo —vamos soy un bocazas— le espeté "¿Por qué contra una coraza y no contra un muro?". Acabas de estropear el encanto, me contestó.

Thuja Plicata

Hace unos días me encontré con un colega de estos que, pasados los años, quedan borrosos en la memoria. "¡Hombre!... cuanto tiempo pues mira me acordé de ti buscando sobre un bicho que me come los boj no sabía que escribieras sobre jardinería pero después leí otros más y hubo uno que me encantó el de los rosales". No pongo comas ni puntos porque hablaba sin respirar y, supongo, que sus frases tampoco los llevaban.

Bouganvillas

Corría el año 1970 cuando a mi tio de Sales se le encarga la renovación de los jardines de Montero Rios que, posteriormente, en el año 1995, fueron nuevamente remodelados a causa del proyecto de «Abrir Vigo al Mar» con un resultado, para mí, que empeoró lo que había, pero bueno, todo es subjetivo o, a lo peor, uno se queda anticuado, oigo a Led Zeppelin pero no a Lady Gaga.

Parasitando

El asunto parte de que un buen día mi prima Pili nos invitó a mí y al resto de los innumerables primos a comer en su casa de Mondaríz. Comimos copiosamente y con lo que sobró podía comer otro tanto de los que estábamos, no sé cómo se echan las cuentas en Galicia para estos menesteres.

Ceibo

España no es un estado muy dado a la simbología y todo se reduce, de manera oficial, a la bandera, el escudo y el himno que, por no tener, no tiene ni letra, cosa que sinceramente agradezco pese a los ímprobos esfuerzos de Marta Sánchez en revertir la situación para que el personal no se quede mudo o simplemente tararee cuando suenan los acordes de la Marcha de Granaderos, nombre que recibe el himno patrio. Gracias Marta, otra vez será. Olé, olé.

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